La figura femenina aquí es verano. Es un instante detenido entre el brillo y la sombra, entre el calor que pesa y la frescura que se busca. Su presencia evoca esa mezcla de calma, energía, de deseo y languidez, propia de los días largos y luminosos.
El calor se siente en la piel en el aire denso y quieto que parece detener el tiempo.
Las manchas gruesas abstractas de pintura representan el sol, el calor y la naturaleza propias de esta estación.
850,00 €
Hay existencias